Frente a las inquietudes sobre un posible desabasto de agua en Matamoros, el alcalde Alberto Granados Fávila informó que ya existe una revisión constante de la situación y una coordinación activa con los niveles estatal y federal para anticiparse a cualquier escenario que pudiera afectar a la población.
El presidente municipal explicó que la administración local no es la encargada directa de regular el suministro del vital líquido, ya que esta responsabilidad recae en dependencias estatales y federales, las cuales actualmente trabajan en estudios técnicos para evaluar la capacidad de abastecimiento presente y futura.
Indicó que el gobernador de Tamaulipas se mantiene al tanto de la situación y de los posibles retos que podría enfrentar el municipio debido a su acelerado crecimiento urbano.
Granados Fávila destacó que Matamoros atraviesa una etapa de expansión importante, con la llegada de nuevos desarrollos habitacionales, lo que obliga a proyectar con mayor cuidado la disponibilidad de los servicios básicos.
Dentro de estos planes se encuentra el proyecto habitacional del Infonavit, que en una primera fase contempla la entrega de 400 viviendas, aunque el objetivo final es alcanzar hasta 4 mil casas, lo que representa un reto adicional para la infraestructura de la ciudad.
Ante este panorama, el alcalde señaló que ya se elaboran esquemas de planeación para que el crecimiento de Matamoros no se traduzca en problemas de abasto de agua en los próximos años.
Finalmente, reiteró que se busca garantizar que la ciudad pueda seguir desarrollándose sin poner en riesgo el suministro del recurso para sus habitantes.