En medio de escándalos Héctor Escobar no “despega”, la gente de las colonias se acuerdan que fue el responsable de las mochilas clonadas y piratas que la SET entregó a los niños de Tamaulipas
*Hay serias acusaciones, una por un desvío de más de 300 millones de pesos, que lo acusa la Auditoría Superior de la Federación (ASF), cuando fue secretario de Educación en el estado; otra más en el desfalco y usufructo de un área verde y el robo de una calle en la Colonia la Encantada, donde construyó su Universidad Nuevo Santander y su padre “La Camelia Grande” el Colegio Oralia Guerra de Villarreal
Alejandro Mares Berrones
Luego de varias semanas de recorrer las calles del Distrito Electoral 10, el exsecretario de Educación y ahora candidato panista, Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica” muestra su preocupación en el rostro, porque no percibe el apoyo de la población.
Este distrito, comprende 47 seccionales, desde todas las Brisas, Valle de los Reyes, Milenio, España, Casa Blanca, Puerto Rico, Águilas, Acuario, Villa Española, Cabras Pintas, Las Flores, Expofiesta Sur, Lucio Blanco, Infonavit Buenavista, Fraccionamiento Victoria, Mariano Matamoros, Villa Española, Los Álamos, Sección 16, La Rodríguez, La Tamaulipas, entre otras…
En todas estas colonias, el rechazo a la imagen y campaña de Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”, es rotundo, la gente del pueblo no quiere saber nada del PAN, esa frase de “El Cambio hacia Adelante”, les suena a burla, pues en Tamaulipas, todo ha sido retroceso y toda esta situación le trae frustración al candidato, que de plano no despega, es peso muerto para sus operadores políticos, que la única forma de probablemente sacarlo victorioso es la vulgar y corriente compra de votos o las despensas para manipular a la población.
Y es que a pesar del tiempo que ha pasado en la campaña, las encuestas y los sondeos realizados hasta la fecha siguen registrando el efecto López Obrador en las preferencias del electorado, por el partido MORENA, que cada día que pasa los apoyos a los candidatos de este partido se multiplican, se reproducen como hormigas.
Desde el inicio de la campaña el 15 de abril, fue más que evidente, en la conferencia de prensa “a modo”, que el primer “pero” que la gente le ponía, es que simplemente no lo conocía.
Por eso con caras largas y tristes, Héctor Escobar Salazar y Daniel Sampayo Sánchez, “El Macho Alfa” en el narco gobierno tomasista, quien para acceder en política tuvo que ser el secretario favorito del otrora poderoso narcogobernador Tomas Yarrington Ruvalcaba, traían desde un principio la mala sombra de su coordinador de campaña, Mario Cortez, quien en la administración panista de Leticia Salazar, le descubrieron un tiradero clandestino de su empresa.
Cortez funge como coordinador general de la campaña de “La Camelia Chica” y de “El Macho Alfa”, pero a este personaje cuando fue regidor le daba por andar de chiflado con las secretarias del Ayuntamiento, al grado que estuvieron a punto de denunciarlo por acosador…
El asunto llegó a los oídos de la alcaldesa Leticia Salazar, quien le tuvo que llamar la atención a Mario Cortez.
A Daniel Sampayo, en aquella época en la que Tomás Yarrington gobernaba Tamaulipas, se le conocía como “El Macho Alfa”, en lo que en un tiempo se consideró la jaula de las locas.
Pues estos candidatos del PAN por el distrito 10, convocaron a conferencia de prensa, solo a unos cuantos medios pagados por el estado…a los medios que lo han criticado, como el caso de El Norteño este no fue invitado a esa conferencia a modo del 15 de abril por la mañana…
El registro de “La Camelia Chica”
A mediados de abril cuando recién arrancaron las campañas políticas los panistas simplemente no levantaron.
Incluso en su registro la sonrisa simplemente se le borró, a Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”, quien el domingo 31 de marzo, en las instalaciones del Consejo Distrital Electoral 10, ubicado en el fraccionamiento Victoria y que preside el panista David Fabela, evadió el tema de los más de 300 millones de pesos, que la Auditoría Superior de la Federación –ASF-, le detectó cuando fue secretario de educación en el estado.
Luego de registrarse, a eso de las 12:00 horas como candidato del PAN al Distrito 10 por la Diputación Local y cuando todo parecía felicidad, las preguntas incómodas vinieron.
—La Auditoría Superior de la Federación hizo observaciones por 330 millones de pesos durante su gestión como secretario de educación… ¿qué tiene que decir al respecto? Se le preguntó.
—“Todo lo que sea pertinente aclarar, en su momento será aclarado, por supuesto”— respondió el ya candidato.
— ¿Qué tiene que decir del Colegio Oralia Guerra de Villarreal que se quedó con una calle y un área verde? — se le insistió.
— “Lo que tengo que decir es que todo lo que hemos hecho ha sido dentro del marco de la legalidad y eso está aclarado”—dijo.
— ¿Legalmente se robó el patrimonio del pueblo de Matamoros? —
—“Desde luego que no, tú haces tu trabajo yo hago el mío que es el de hacer propuestas y hacer algo de altura”— respondió y dio por terminada la entrevista para escabullirse del momento incómodo, con un grito de “gracias”.
Y ya en mitin a las afueras del distrito 10 las cosas estuvieron así:
Al más “puro estilo del PRI”, con acarreos, marchas, porras y banda de música los candidatos panistas, Héctor Escobar Salazar “La Camelia Chica” e Ivett Bermea, “LadyFuchi” fueron registrados como candidatos a los Distritos 10 y 12 a la diputación local.
“La Camelia Chica” fue el primero en hacer uso de la palabra y luego de los agradecimientos, se declaró comprometido con Matamoros, aunque ya era público que él y su padre, se robaron la calle Juan de la Barrera y el área verde del fraccionamiento La Encantada, para construir el Colegio Oralia Guerra de Villarreal y la Universidad Nuevo Santander, lucrando con la necesidad de la educación del pueblo de Matamoros.
Las transas de “La Camelia Chica”
En otro de los casos públicos, fue “la clonación de mochilas”. La versión oficial de la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET), -esa que de manera gris la dirigió Héctor Escobar Salazar-, fue en el sentido de que se descubrió el engaño de parte del proveedor de mochilas del programa: “Con mis útiles a la escuela”, que se iban a repartir -más de 400 mil de ellas- en la entidad, por lo que canceló el reparto y exige explicaciones sobre este abuso, eso fue lo que dijo para cubrirse del escándalo de corrupción.
Ni la SET, ni su titular Héctor Escobar Salazar, tuvieron la calidad y valor moral, de revelar a los medios de comunicación, el nombre del proveedor que supuestamente hizo esa “grosería y plagio”, sin embargo, para el 7 de septiembre del 2 mil 18, tuvieron que hacerlo, pues la presión de la opinión pública fue mucha y la Secretaría no tuvo de otra que emitir un comunicado pero “muy ramplón”.
Y fue así como se descubrió, que todas estas mochilas “cuateadas”, fue producto del acuerdo de la Licitación Pública Nacional Mixta Número 57003002-008-18 (LA-928003999-E8-2018) y que asciende a un gasto de casi 80 millones de pesos y que favoreció a la empresa Promo Pape de Occidente.
La SET que en ese tiempo dirigía “La Camelia Chica”, en su comunicado, en el que trató de curarse en salud, dijo que le había solicitado a la empresa proveedora (no dijo cual), que explicara sobre las condiciones detectadas en parte de la dotación de los tres modelos de mochilas requeridos para ser distribuidos a estudiantes de cuarto de primaria a tercero de secundaria.
Después ya nadie dijo algo…
Y bajo estos “escándalos”, en los que se vio envuelto el exsecretario de Educación, Héctor Escobar Salazar “La Camelia Chica”, fueron suficientes, al parecer para derrumbar su corta trayectoria política, con atenuante, que es el candidato preferido del gobernante en turno en Tamaulipas.
La Playera Negra, como su historial
Al arrancar compaña, Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”, utilizó las redes sociales y con ridícula playera negra, vistió a su familia.
Con una leyenda en el pecho que dice: “Ni chairo, ni fifi, MEXICANO”, trató de engañar al pueblo, pero las críticas por las redes sociales fueron duras contra él y su familia, al grado que la tuvo que bajar.
Primero, porque si realmente fuera 100 por ciento MEXICANO, no tendría a sus hijos estudiando en los Estados Unidos y mucho menos por haber sido Secretario de Educación en el estado.
Además todo mundo sabe, que “La Camelia Chica” y su familia vive en Brownsville, Texas en donde tiene fuertes inversiones financieras.
Y como ya lo dijimos, cuando fue secretario de Educación entregó mochilas piratas y clonadas a los niños de Tamaulipas y además dejó a la SET con un desvío de 330 millones de pesos según lo ha dado a conocer la propia Auditoría Superior de la Federación.
Situación que corroboró públicamente el actual secretario de educación en Tamaulipas Mario Gómez Monroy, quien responsabilizó a su antecesor y hoy candidato del PAN a la diputación local por el distrito 10 con cabecera en Matamoros, Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”.
Y si, si es “fifi”, “La Camelia Chica”, se codea con puro campestrero, le gusta jugar golf, dice que el futbol soccer es para nacos y para el infeliciaje, él solo se codea con pura gente fina.
Tan fina que su suplente es Daniel Sampayo Sánchez, hijo putativo del ex gobernador Tomas Yarrington, quien actualmente se encuentra preso en Texas por narcotráfico y otras linduras y sobrino del ex alcalde corrupto Ramón Antonio Sampayo Ortiz, quien curiosamente “le donó” a su papi “La Camelia Grande” una calle y una área verde del Fraccionamiento La Encantada donde construyeron el Colegio Oralia Guerra de Villarreal y la Universidad Nuevo Santander, instituciones privadas y de las más caras de la ciudad.
ESTE 2 DE JUNIO, NO LE REGALES TU VOTO A “LA CAMELIA CHICA”, ya chingó mucho al pueblo y eso no lo hace un MEXICANO bien nacido.
Además tú voto para él será oro molido, pues su verdadera intención es llegar a diputado para desde el Congreso del Estado poder escriturar de manera malévola y legaloide los predios que él y su padre le han robado al pueblo de Matamoros.
Entrevista
Su padre Héctor Escobar Hernández, mejor conocido como “La Camelia que a Emilio mataba” –La Camelia Grande- abrió el “piquillo” al darle entrevista a un medio local, para tatar de explicar la manera en que se quedó con el área verde del Fraccionamiento La Encantada.
Solo evidenció más su abuso, al asegurar que nunca vio el acta de cabildo, cuando supuestamente se legalizó la donación con el expresidente panista corrupto Ramón Antonio Sampayo Ortiz, quien lo favoreció para que se quedara con esa calle Juan de la Barrera y esa área verde “B”, la que hoy pretende escriturar si su hijo Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica” llega a la diputación local.
De manera que no demostró que no ha usufructuado el Patrimonio Municipal de Matamoros y de los matamorenses para hacer negocio particular y familiar con el que se ha enriquecido, tanto él como su hijo Héctor Escobar Salazar, “el emporio de las Camelias”, un complejo escolar y parte de una calle para convertirla en canchas y estacionamiento.
La realidad es que se robó la calle Juan de la Barrera y 7 mil 800 metros cuadrados del área verde B del Fraccionamiento La Encantada, con el apoyo del gobierno corrupto de Ramón Antonio Sampayo Ortíz, casi una hectárea completa que convirtió en su emporio educativo “Colegio Oralia Guerra de Villarreal y Universidad Nuevo Santander”, con el cual durante 22 años han lucrado al grado de amasar una gigantesca fortuna, pese a que la Ley de Bienes del Estado y municipios de Tamaulipas prohíbe esas prácticas para que particulares lucren.
Es más, el Centro Educativo Oralia Guerra de Villarreal A. C., ante el SAT aparece con el Registro Federal de Contribuyentes CEO040915IC3 y por ser Asociación Civil goza de privilegios fiscales y de manera legaloide evade pagar impuestos y cumplir con lo que establece la ley federal del trabajo en cuanto al personal administrativo, de intendencia y docente que contrata, violentando con ello los derechos de los trabajadores que enriquecen aún más a los Escobar, pues estos no pagan Infonavit, Imss, nóminas, ISR, IVA, NI PREDIAL PAGAN, pues no han podido escriturar lo robado.
La burla todavía es mayor, porque el domicilio fiscal que los Escobar tienen registrado ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es: Juan de la Barrera número 8, de la colonia La Encantada, C. P. 87389, de esta ciudad y que no coincide con el domicilio del Centro Educativo, según el Plano Oficial del citado fraccionamiento La Encantada.
Pese a que este Centro Educativo, tiene años funcionando, obtuvo su reconocimiento de validez oficial, para impartir estudios de Bachillerato General en el Nivel Medio Superior, hasta hace 8 años, según consta en el Periódico Oficial del estado de tomo CXXXVI y con fecha Jueves 6 de Enero de 2011.
Volvamos a la entrevista:
–Originalmente a la Universidad de Matamoros, allá por 1988 (1987) cuando era presidente del Consejo de Administración del Ayuntamiento, don Fernando Montemayor Lozano, se le asignaron 10 mil metros cuadrados (una hectárea) y allí se asentó la Universidad de Matamoros (Décima Octava Sesión Ordinaria de fecha 4 de mayo de 1987 y la Vigésima Sexta Sesión Ordinaria del 10 de agosto de 1987), promovida por el legendario maestro Carlos García Morín, entonces de allí el maestro Héctor Escobar Hernández fundó la prepa Oralia Guerra de Villarreal, para que surtiera de alumnos a la Universidad de Matamoros, ¿Es cierto?, preguntó el maestro Julio Alberto Rubio, en la entrevista realizada en el mes de marzo a finales.
“La Camelia Grande”, respondió:
“Así fue, en nuestros inicios, ese terreno, nosotros lo conseguimos, alumnos, padres de familia, promovimos ante el señor Fernando Montemayor Lozano, esa petición, que él nos concedió con la ayuda de los regidores del Sjoiim (Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales) en aquel entonces, la donación fue para construir allí una preparatoria y una sala de artes”…
En la entrevista, “La Camelia Grande”, aceptó, que le ganó el mandado a la Universidad de Matamoros:
“…y en aquel entonces era muy difícil que se construyera, porque la Universidad de Matamoros andaba muy errante, no tenían ningún terreno, ninguna construcción de ellos, entonces nosotros iniciamos la construcción de la preparatoria con recursos propios e iniciamos las primeras aulas y tuvimos problemas para que nos dieran el recurso para pagarle a los maestros, nosotros solicitamos al gobierno municipal que nos separara de la Universidad de Matamoros y la verdad es que esto nos lo concedió el señor Sampayo (Vigésima Tercera Sesión Extraordinaria de fecha 26 de febrero de 1997).
“Así fue, allí se hizo la donación por acuerdo de Cabildo, se hizo una reconsideración de una primera donación (que le fue donada a la Universidad de Matamoros) y la verdad el acta de Cabildo yo nunca la vi, yo lo que vi fueron los planos”, reconoció.
Los antecedentes
Las triquiñuelas, el tráfico de influencias y despojos ilegales, mediante los cuales Héctor Escobar Hernández “La Camelia Grande”, padre de Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”, se fue quedando con los terrenos propiedad del ayuntamiento de Matamoros, en donde nació el complejo escolar Oralia Guerra de Villarreal y la Universidad Nuevo Santander, Andrés Cuellar, las recordó muy bien en una entrevista en el mes de marzo.
El cronista de la ciudad y encargado del Archivo Histórico municipal, dijo que se trata de una “truculenta historia”, que se conoció en la ciudad en la década de los ochentas.
“Ya que estaba fundada y luego de 2 años se le ocurrió poner la primera prepa… “y como el gobernador ha tenido tantas atenciones con nosotros”, decía además aseguraba que él se llevaba de ‘piquete´ de rabo con el entonces gobernador Américo Villarreal Guerra y le vamos a poner Oralia Guerra de Villarreal”, recordó el historiador sobre lo que decía García Morín en público en aquella época.
Recordó también que entonces propuso a Héctor Escobar Hernández, como presidente de la Asociación Civil, empezó a construir la prepa en un terreno cercano y grande, allí donde empezó.
“El problema es que García Morín era mal administrador, porque tenía a un hermano masón, de apellido Barrón que se decía contador, pero que no contaba ni las canicas, simplemente hicieron un desastre y entró al quite Alfredo López Zúñiga”, agregó.

Pero cuando llega Alfredo, Héctor Escobar Hernández, le dice que eso era de él y discuten y discuten y se quedó con esa prepa, entonces se “amafió” con Emilio Villarreal Guerra, hermano del gobernador en turno y se quedaron con ese terreno, pero salió más hábil para los negocios porque si tu te fijas en el terreno que tiene la Universidad de Matamoros y lo comparas con el emporio de Escobar, pues es indiscutible.
“Entonces hubo un pleito, pero gracias a la intervención de Emilio Villarreal, de quien dicen era pareja de Héctor Escobar, se logró quedar con eso y con la Universidad Nuevo Santander y ahora es este emporio de millones y tienen en otra parte, hay una universidad fuera de este emporio, que dicen que es para “los jodidos”, pero también es muy cara.
López Zúñiga como quiera rescató lo de la Universidad de Matamoros pero esta como siempre ha estado, en cambio el otro (Héctor Escobar) que le da por construir en todas partes, pues se quedó con la mayoría del terreno que obviamente es mal habido, expresó Andrés Cuellar.
—Pero esta fundado en lo que era un área verde del Fraccionamiento la Encantada— se le planteó al cronista de la ciudad.
— “A pues si, efectivamente, que ese siempre ha sido un problema de Matamoros, que muchas de las áreas verdes las trafican”—respondió Andrés Cuellar.
Por ejemplo el área verde de mi colonia la traficaron con la Barra de Abogados y muchas otras casas que vendieron, afirmó.
—De hecho hay una anécdota de que cuando estaban extendiéndose quisieron extenderse hasta donde está el Sindicato de los Trabajadores al Servicio del Municipio, pero Jorge Cárdenas González fue y derrumbo lo que estaban haciendo y los desalojó, precisamente porque era área verde y ya había pasado a manos del municipio—
—“Pues allí esta fíjate, seguramente con el apoyo de Emilio Villarreal fue que Escobar se fue quedando con esos terrenos”—manifestó.
Esta fue la entrevista que se le hizo al cronista de la ciudad y responsable del Archivo Histórico municipal, Andrés Cuellar, quien en abril en entrevista para otro medio, dijo:
“Pues mira, fíjate bien, ese Héctor (Escobar Hernández) es muy vivo, le puso Oralia Guerra de Villarreal a la escuela en honor a su suegra”.
Por eso ahora a Héctor Escobar Hernández, se le conoce por el mote de “La Camelia” y es que la letra del corrido de Los Tigres del Norte, dice que: “Camelia a Emilio mataba” y como Héctor Escobar Salazar, es su hijo, pues la gente del pueblo también lo bautizó como “La Camelia Junior” o “La Camelia Chica”.
El plano oficial de la colonia
En el plano oficial del Fraccionamiento “La Encantada”, compuesto de 12 manzanas y aprobado en 1978 durante el gobierno de Jorge Cárdenas González, aparecen varias áreas verdes, 3 de ellas: la A, B y C, de grandes proporciones, de casi manzana entera, todas ellas a orilla del Periférico.
En el área verde A, se encuentra el CECATI 107, en la B, que fue con la que se quedó Héctor Escobar Hernández “La Camelia Grande”, es donde ahora se ubica el Colegio Oralia Guerra de Villarreal y la Universidad Nuevo Santander y en la C se encuentra el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Municipio, área que también se quiso quedar “La Camelia Grande” pero que Jorge Cárdenas González no se lo permitió.
El padre del hoy candidato del PAN a la diputación por el Décimo Distrito Electoral, Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”, no solo se quedó con el área verde B, también lo hizo con la calle Juan de la Barrera, que cruza por un costado de la Universidad de Matamoros y en su mayor parte por el Colegio Oralia Guerra de Villarreal, donde los Escobar construyeron sobre ella, algunos salones y las canchas deportivas.
La Juan de la Barrera nace desde la calle 3 y debería de llegar hasta la calle 18 de Julio; pero no, “La Camelia Grande”, también se robó esta calle, desde la Privada Primera, hasta la 18 de Julio.
Prácticamente la calle Juan de la Barrera de entre Privada Primera y 18 de Julio, está desaparecida, se la robó “La Camelia Grande” y tanto esta avenida, como el área verde B, los usó para construir su emporio y su hijo Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”, construyó la Universidad Nuevo Santander.
Todo esto con el apoyo de Ramón Sampayo Ortiz, ex alcalde corrupto y de los entonces diputados locales Angel Sierra Ramírez y Ramiro Salazar Rodríguez.
Las actas de cabildo
Fue en el gobierno de Jorge Cárdenas González, que a la Universidad de Matamoros, A. C. se le donaron en primera instancia 3 mil metros cuadrados y después en la administración de Fernando Montemayor Lozano, según consta en el acta de cabildo de la Décima Octava Sesión Ordinaria de fecha 4 de mayo de 1987, esa donación se amplió a 7 mil metros cuadrados más, dando un total de 10 mil metros cuadrados, una hectárea, la cual fue aprobada la ampliación por unanimidad y fue en la Vigésima Sexta Sesión Ordinaria del 10 de agosto de 1987, del mismo gobierno de Montemayor, en donde se autorizó dicha donación.
Héctor Escobar Hernández, “La Camelia Grande”, quien ya había construido la Preparatoria dentro de esos terrenos para surtir de escolapios a la Universidad de Matamoros, se puso “buzo” y empezó a quejarse de la Universidad de Matamoros y de sus miembros, al grado de corromper a David Islas Ugarte, pero con los fallecidos masones Alfredo López Zúñiga y el Doctor Hugo Torres Díaz Barriga, con estos se topó en macizo y por años estuvo la disputa por esos terrenos.
Situación que hoy en la actualidad no pasa así, pues Héctor Escobar Hernández, tiene de rodillas a los directivos de la Universidad de Matamoros, entre ellos a Gildardo Soriano, Ramón Arias, Adán Pérez, Enrique Villarreal y a David Islas Ugarte, que con una comida en la cafetería Las Buganvilias los aplacó.
De 1987 a 1997, duró el pleito entre los masones de la Universidad de Matamoros y Héctor Escobar Hernández, “La Camelia Grande”, pues con la llegada del panista Ramón Antonio Sampayo Ortíz, al gobierno municipal, a los masones de la Universidad de Matamoros, les dieron “garrote”.
No es casualidad, que el sobrino del ex alcalde corrupto Ramón Antonio Sampayo Ortíz, vaya de suplente de Héctor Escobar Salazar, “La Camelia Chica”…
En política no existen casualidades y por eso Daniel Sampayo Sánchez, va de suplente de “La Camelia Chica”, son valores entendidos y alguna participación ha de tener Ramón Sampayo de todo esto, no es correcto donar el patrimonio municipal para que se construya un negocio particular y se lucre con la educación de un pueblo, por esto este 2 de Junio, NI UN VOTO AL PAN.
Durante ese gobierno corrupto de Ramón Sampayo, en la Vigésima Tercera Sesión Extraordinaria de Cabildo, de fecha 26 de febrero de 1997, “el garrotazo” para la Universidad de Matamoros fue severo…
En el punto 13 del orden de día, el asunto a tratar fue: La propuesta de donación en favor del Patronato de la Preparatoria “Oralia Guerra de Villarreal”, con base a la opinión jurídica de la Secretaría del R. Ayuntamiento, que en aquel entonces estaba a cargo del Licenciado Francisco Márquez Cárdenas.
Según consta en la citada acta de Cabildo, en la foja 6, dice que el Secretario del R. Ayuntamiento por instrucciones del C. Presidente Municipal (el corrupto de Ramón Antonio Sampayo Ortíz) dio lectura a la opinión jurídica, en la que se basó el análisis de la documentación presentada por el Patronato de la Sociedad de Alumnos y Director (Héctor Escobar Hernández, “La Camelia Grande”) de la Escuela Preparatoria Oralia Guerra de Villarreal, así como lo acordado en la Décima Octava Sesión Ordinaria del Honorable Cabildo, efectuada el día 4 de mayo de 1987 y la Vigésima Sexta Sesión Ordinaria celebrada el día 10 de Agosto de 1987…
En los anteriores párrafos de dicha acta de Cabildo, se pone de manifiesto como el gobierno del corrupto ex alcalde Ramón Antonio Sampayo Ortíz, se puso a favor de Héctor Escobar Hernández “La Camelia Grande”, quien hoy aparece como presidente del patronato de esa preparatoria, o sea, “Chalupa y buenas”.
Ramón Sampayo y Francisco Márquez, le dan garrotazo a la Universidad de Matamoros:
PRIMERA.- jurídicamente no se otorgó donación a la Universidad de Matamoros por un inmueble con superficie de 10 mil metros cuadrados, ubicados en la colonia Encantada.
SEGUNDA.- La Universidad de Matamoros, no cumplió con la condición impuesta para el caso de que suponiendo sin conceder que, si existiera jurídicamente la donación, ya que no construyó la Escuela Preparatoria y la Sala de Arte, en el término de un año computados a partir del 10 de agosto de 1987.
Lo anterior fue la excusa perfecta, que malévolamente se sacó de la manga leoninamente el abogado Francisco Márquez Cárdenas para favorecer a “La Camelia Grande”.
TERCERA.- La Universidad de Matamoros, dio un uso distinto al inmueble de referencia, al utilizar 2, 112 metros cuadrados para la construcción de aulas de esa casa de estudios.
Y en la actualidad Los Escobar, que clase de uso le han dado a esa calle y a esa área verde, las han convertido en negocio particular, familiar y lucrativo y esto basta, como bastó en el gobierno corrupto de Sampayo para revertir ese derecho a favor del municipio, ya “mamaron” mucho “Las Camelias”.
Luego vino la hipocresía:
CUARTA.- Corresponde al H. Cabildo determinar si procede a resolver en forma favorable o no la petición del Patronato de la Preparatoria Oralia Guerra de Villarreal, A. C., de donarles la superficie de 7,888 m2, que tienen en posesión…Así como donarle la superficie en forma rectangular de 2,112 m2 a la Universidad de Matamoros…
Y colorín, colorado, La Universidad de Matamoros, de 10 mil metros cuadrados pasó a poseer poco más de 2 mil m2, “les comió el mandado La Camelia Grande”.
El único que se opuso a esa TRANZOTA, fue el entonces regidor priista, Humberto Martínez de la Cruz, el famoso “Boso”, quien dejó de manifiesto que no estaba de acuerdo con la opinión jurídica del secretario del ayuntamiento Francisco Márquez Cárdenas, porque se estaban beneficiando intereses y recalcó que se tuviera cuidado para que el Cabildo no incurriera en un error jurídico.
“El Boso”, insistió en que no se estaba resolviendo en justicia dicho caso y que era ir en contra de la ley.
Pese a lo anterior, como el asunto ya había sido tamaleado desde la Décima Primera Sesión Extraordinaria de fecha 27 de septiembre de 1996, los regidores panistas que eran mayoría, ya tenían todo “planchadito” para resolver en definitiva y favorecer a Héctor Escobar Hernández “La Camelia Grande”.
El asunto fue sometido a consideración por el corrupto alcalde Ramón Antonio Sampayo Ortíz, favoreciendo a Héctor Escobar Hernández “La Camelia Grande” y dejó a la Universidad de Matamoros con un pedazo de terreno.
Todo eso se aprobó por mayoría de los ediles panistas y no emitiendo el voto a favor los regidores Jesús Humberto Martínez de la Cruz, María Oralia Vázquez Villasana y Agustín Loa Sánchez.
La Jucopa
Y para el domingo 31 de marzo en la sesión de cabildo el presidente municipal, Mario Hernández López advirtió:
“Vamos a demostrarle a Tamaulipas que Matamoros va a recuperar su fortaleza en todo. Seremos una administración ejemplo en todo, como lo hemos venido haciendo, aún con esos rumores de crítica, estamos en un estado democrático, tenemos que ser congruentes, respetuosos y equilibrados, en la forma en que la gente se exprese”, dijo Mario López Hernández, La Borrega.
Fue durante la Sexta Sesión Ordinaria de Cabildo, del 31 de marzo, donde se aprobó la creación de la Junta de Coordinación Patrimonial, JUCOPA, la que tendrá como objetivos recuperar las áreas verdes y equipamiento municipal invadidos, así como actualizar el inventario de los bienes inmuebles del municipio.








