Dir. Gral. Lic. Alejandro Mares Berrones
Unas 35 unidades de taxis decomisadas, 20 detenidos y la paralización del transporte urbano, fue el saldo que provocó un “operativo estatal” que ordenó el gobernador panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca, para el decomiso de los denominados “taxis piratas”, solo porque estos apoyan al partido morena y el gobernante quiere que apoyen al PAN.
Francisco Flores González, uno de los representantes de los taxistas, explicó al filo del mediodía, de este viernes 24 de mayo, luego de varias horas de negociaciones con las autoridades municipales encabezadas por el alcalde Mario López y Efraín Encinia, secretario del Ayuntamiento, quienes se comunicaron con el secretario general de gobierno, César Verastegui, lograron que sus compañeros detenidos fueran liberados y le solicitaron al Secretario General de Gobierno que les regresaran las unidades decomisadas, que son el patrimonio de su familia.
Vía telefónica, César Verastegui, dijo que a él no le gustaba mentir, que se abriera un canal de comunicación con los dirigentes de los taxistas, para ver la situación de las unidades decomisadas y que le dieran la oportunidad para el sábado o el lunes y que continuara el dialogo.
El paro del transporte en general se registró desde aproximadamente las 11 de la mañana y se extendió hasta horas de la tarde y lo sorprendente fue que ninguna autoridad de transporte del estado intervino, esto fue una orden directa del gobernador por que los taxistas no apoyan al PAN.
En más de 2 ocasiones se registraron conatos de bronca, porque los policías estatales trataban de llevarse 2 unidades que ya estaban en grúas, pero los taxistas se los impidieron e incluso uno de esos policías estatales detonó una arma con bala de goma y otros más cortaron cartuchu a sus potentes ametralladoras.
La policía estatal al mando de Cabeza de Vaca, no solo fue represora y también fue amenazante pues llegaron vehículos blindados y completamente artillados con ametralladoras calibre 50 milímetros para amedrentar a los taxistas que no se rajaron ante la arbitrariedad del gobierno del estado.
Los gritos de inconformidad se intensificaron y los inconformes rodearon a los agentes estatales, primero en la esquina de las calle Morelos y 5, donde se dio el primer conato de bronca, donde surgieron empujones y volaron botellas de agua en contra de los agentes estatales.
Este conflicto quedó “entrampado”, pese a que los taxistas detenidos fueron liberados, los dirigentes de este grupo del transporte público, le dijeron a las autoridades municipales y estatales que no se moverían de la plaza principal, solo de los puentes internacionales y que no darían el servicio, hasta que la autoridad estatales les devuelva las unidades.