La renuncia de Juan José “Juanjo” Salazar en Ciudad Victoria, las críticas de Paulina Rivera y la salida de dos regidores en Matamoros alimentan los cuestionamientos sobre la conducción estatal del partido naranja.

Alejandro Mares Berrones

Matamoros, Tamaulipas.- Mientras Movimiento Ciudadano intenta proyectar una imagen de unidad y fortaleza rumbo al proceso electoral de 2027, las inconformidades expresadas por integrantes y ex militantes del partido en Tamaulipas ponen bajo escrutinio la conducción de su coordinador estatal, Roberto Lee Ponce “El Empresario del Vicio”, y el papel que desempeña el dinosaurio Gustavo Cárdenas como delegado nacional en la entidad.

La reciente visita a Matamoros de Ivonne Ortega Pacheco, exgobernadora priista de Yucatán y actual figura de Movimiento Ciudadano, para impartir una conferencia sobre la unidad partidista abre una interrogante: ¿qué tan sólida es la cohesión interna de una organización que enfrenta renuncias y cuestionamientos de sus propios cuadros?.

A escondidas, sin una convocatoria abierta a los medios de comunicación, Roberto Lee, trajo a Matamoros (Hotel Holiday Inn) a Ivonne Ortega, a que les impartiera una conferencia con el tema: “La Unidad Partidista”.

La paradoja política es evidente, hablar de unidad mientras persisten denuncias de falta de diálogo, decisiones concentradas en la dirigencia y escaso respaldo a quienes realizan trabajo territorial, de todo eso y más ha sido señalado el dirigente estatal de este partido, Roberto Lee, “El Empresario del Vicio”.

Roberto Lee, no convocó a los representantes de los medios de comunicación de Matamoros, porque a la mayoría de estos les quedó a deber publicidad de la anterior campaña y por el claro temor a que le informaran a la diputada Ivonne Ortega, de la nefasta actuación que ha tenido como dirigente estatal de MC en Tamaulipas, donde él es el único responsable del divisionismo hacia el interior del partido, que en esta entidad ha venido a la baja en la simpatía del electorado.

Juanjo rompe con MC y denuncia simulación

Uno de los episodios más recientes ocurrió en Ciudad Victoria. El 8 de septiembre de 2026, Juan José Salazar Hernández, conocido como “Juanjo”, anunció su salida definitiva de Movimiento Ciudadano, donde se desempeñaba como secretario estatal de Gestión Social y formaba parte de la Coordinadora Nacional.

En su comunicado, Salazar cuestionó la concentración de las decisiones y denunció que la participación efectiva de la militancia había quedado desplazada. También vinculó sus inconformidades con las decisiones adoptadas durante la Asamblea Nacional del partido, celebrada el 1 de agosto, y con el nuevo reacomodo de la estructura estatal.

La salida representa un episodio políticamente significativo porque no se trató únicamente de la renuncia de un afiliado, sino de la separación de un cuadro que había construido presencia y aspiraciones en la capital tamaulipeca.

Paulina Rivera cuestiona el respaldo a mujeres y jóvenes

A las críticas se sumaron declaraciones de Paulina Rivera Cuevas, delegada estatal de Municipios en Movimiento, quien cuestionó la falta de apoyo que, según afirmó, había recibido de la dirigencia encabezada por Roberto Lee, “El Empresario del Vicio”.

Rivera sostuvo públicamente que su equipo había desarrollado trabajo político en Ciudad Victoria sin el respaldo que esperaba de la coordinación estatal, o sea, de Roberto Lee. También expresó reservas sobre la llegada de Gustavo Cárdenas como delegado nacional y cuestionó la distancia entre el discurso de renovación generacional y las decisiones sobre los liderazgos del partido.

Estos señalamientos adquieren relevancia porque procede de una representante de la propia estructura partidista y coloca sobre la mesa una cuestión organizativa: si Movimiento Ciudadano pretende ampliar la participación de mujeres y jóvenes, ¿qué mecanismos utiliza para garantizarles espacios de decisión, recursos y acompañamiento político?. Roberto Lee es pura hipocresía y simulación.

Los regidores que abandonaron el partido

Las tensiones tampoco son nuevas en Matamoros. El 21 de febrero de 2025, los regidores América Lorencez Guzmán y Christian Guerra Lizalde anunciaron su salida de Movimiento Ciudadano y su separación de la militancia partidista, aunque continuaron con sus funciones en el Cabildo como independientes.

Ambos expresaron inconformidad con la selección de la dirigencia local, la que Roberto Lee, entregó José “Pepe” Soto, un monigote de trapo, al que “El Empresario del Vicio”, maneja a su antojo y con la falta de participación en las decisiones internas.

Lorencez también denunció que se habían limitado sus derechos de participación política y de género, incluso la dama dijo que Roberto Lee, fue misógino, déspota y grosero con ella.

En conjunto, los casos de Matamoros y Ciudad Victoria permiten identificar una secuencia de inconformidades públicas que en este partido se empezaron a dar, con la llegada de Roberto Lee, como dirigente estatal y ahora con la llegada del dinosaurio de Gustavo Cárdenas. Estos casos representan todas las rupturas existentes que en Tamaulipas ha tenido MC bajo la nefasta dirigencia de Roberto Lee.

La dirigencia de MC en Tamaulipas: fetichismo político

Roberto Lee y Gustavo Cárdenas, ya cargan con perfiles políticos muy ahumados, todos en Matamoros y en Tamaulipas los conocen, ellos solo buscan sus propios beneficios personales; no se sorprenda que en el futuro aparezcan como diputados plurinominales, ya lo verá. Mientras el resto de simpatizantes de MC, trabajan en colonias y en recorridos, ellos serán los únicos que se van a beneficiar con los votos de la ciudadanía.

La prueba de la unidad llegará con las decisiones

La conferencia de Ivonne Ortega sobre la unidad puede funcionar como un mensaje político hacia el exterior, pero su eficacia interna dependerá de hechos verificables: la capacidad de la dirigencia para escuchar a sus integrantes, resolver diferencias y transparentar los procedimientos de selección de sus representantes, cosa que Roberto Lee no hace.

Gustavo Cárdenas, ya es un dinosaurio muy cansado, que lo revivieron y algo le prometieron, de seguro alguna diputación, por eso regreso, ocupando un espacio, que debería ocupar un personaje político más joven.

MC es un partido que busca consolidarse rumbo a 2027, pero en Tamaulipas carga con dos lastres (Roberto y Gustavo); aunque las renuncias y los cuestionamientos públicos no son en sí una crisis generalizada; tampoco pueden descartarse como simples diferencias personales, como lo expresó Ivonne Ortega, cuando se le preguntó por el divisionismo que ha causado Roberto Lee y la designación de Gustavo Cárdenas:

“Siempre seré respetuosa de las decisiones personales, cada quien traza su propia ruta”.

El desafío de Movimiento Ciudadano en Tamaulipas consiste en demostrar que la unidad proclamada en sus actos públicos tiene correspondencia con la participación cotidiana de su militancia, una cuestión que ni Roberto Lee y menos Gustavo Cárdenas, son capaces de concretar.

Porque en política, la unidad no se acredita con una conferencia ni con una fotografía de grupo. Se demuestra con reglas claras, diálogo interno y decisiones que puedan ser explicadas ante quienes integran el partido.

Y mucho menos, argumentar que los periodistas son mandados por el régimen a golpear al dirigente de MC; según Roberto Lee, “los medios están pagados”, por eso señalan lo que él ha provocado hacia el interior de este partido.

“El régimen siempre va a mandar a golpearte y el resultado es el cariño de la gente y yo mantengo mucha cercanía con la gente”.

Pero cuando el reportero Jesús “Chuy” Tovar, le preguntó: ¿Usted habla de cercanía con la gente, sin embargo, se acaba de mudar a un fraccionamiento (Río-donde solo viven los ricos de Matamoros), es exclusivo, donde hay casetas para entrar?.

“EL Empresario del Vicio”, hizo mutis y exclamó: “A ver yo vivo en un fraccionamiento, siempre he vivido en la colonia Jardín (otra área donde viven los ricos viejos del pueblo) ahora vivo en otro fraccionamiento (Río-donde tienen su residencia los ricos nuevos; los políticos: ex alcaldes, narcopolíticos y empresarios, la élite de Matamoros)”.

La pregunta que permanece abierta para Roberto Lee y Gustavo Cárdenas: ¿cómo reconciliar el discurso de renovación y unidad con las inconformidades que ya han trascendido a la opinión pública?.

P.D. “El Empresario del Vicio”, hasta se amarró la tripa, para trasmitirle al pueblo austeridad, como estrategia de comunicación cambió su imagen para acercarse al pueblo y generar simpatías, pero vive en un lugar exclusivo para ricos, donde el pueblo no puede entrar; todo eso no lo convierte en un político confiable y menos si su ADN proviene del viejo PRI rancio y corrupto.

Por admin