Matamoros ciudad santuario y de puertas abiertas para las familias migrantes
Alejandro Tovar
El pequeño Dylan ejerce su derecho constitucional a la identidad al recibir su acta de nacimiento.
Reafirmando su compromiso con la solidaridad, la inclusión y la garantía de los derechos humanos, la ciudad de Matamoros atestiguó este miércoles un emotivo acto de integración comunitaria al llevar a cabo el registro de nacimiento formal del pequeño Dylan, un infante de padres venezolanos nacido en suelo mexicano.
La familia, que ha encontrado en este municipio fronterizo un espacio seguro para establecerse y emprender la reconstrucción de su proyecto de vida, acudió a las instalaciones correspondientes para oficializar el trámite. Con la expedición de su acta de nacimiento, el menor ejerce de forma plena el derecho fundamental a la identidad consagrado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, abriendo la puerta al acceso formal a los servicios de salud, educación y desarrollo social.
Este acontecimiento lo destaca el Juez Primero del Registro Civil Omar Masso y resalta la vocación hospitalaria que históricamente ha caracterizado a Matamoros como una ciudad santuario y de brazos abiertos para quienes llegan en busca de paz y mejores oportunidades para sus seres queridos. La formalización del registro no representa únicamente la entrega de un documento administrativo, sino el reconocimiento jurídico e institucional de que todo niño, sin importar el origen de sus padres, merece un inicio de vida digno y protegido.
Entre buenos deseos e integrando la riqueza cultural de ambas naciones, se auguró que el pequeño Dylan crezca combinando el talento y el espíritu deportivo inherentes a su ascendencia venezolana con el orgullo de haber nacido en tierras matamorenses, consolidándose como un ejemplo de superación y hermandad entre pueblos