Tras el colapso ocurrido el sábado en el restaurante Costa Azul, en Playa Bagdad, las autoridades municipales de Matamoros activaron inspecciones preventivas en locales construidos sobre pilotes, por posibles fallas estructurales.
Gustavo Acuña Rangel, coordinador de Protección Civil, detalló que se revisaron al menos ocho establecimientos similares, donde se identificaron irregularidades que amenazan su estabilidad.
Explicó que esta semana se exigirá a los dueños estudios técnicos especializados en mecánica de suelos, para evaluar si las bases actuales son suficientes o requieren ajustes en la cimentación.
Una de las edificaciones inspeccionadas muestra deterioro severo y está bajo vigilancia intensiva, dada la probabilidad de un derrumbe inminente.
Acuña Rangel enfatizó que el suelo en esa área no es idóneo para construcciones tradicionales, lo que exige repensar los métodos de construcción.
Advertido de que, según los peritajes, los propietarios deberán implementar las sugerencias expertas, que van desde refuerzos estructurales hasta el traslado completo de los negocios.
Para seguir en operación, los dueños presentarán planes de seguridad avalados por dictámenes técnicos recientes. Protección Civil recuerda que estas estructuras costeras demandan chequeos periódicos, ya que la erosión y la inestabilidad del terreno elevan los riesgos con el tiempo.