EN PARTIDA DOBLE

Alejandro Mares Berrones

El caso Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, solo tiene de “dos sopas”: que sea extraditado a los Estados Unidos o que responda en México por los delitos que le son imputados en aquel país; aunque también lo pueden intercambiar por Francisco Javier García Cabeza de Vaca, ex gobernador de Tamaulipas, prófugo de la justicia, que se encuentra en EU.

Si el gobierno federal emanado de este partido, no contrarresta la golpiza mediática y política que le están propinando sus detractores, el desgate se verá reflejado en junio de 2027, en la madre de las elecciones intermedias. La oposición está aprovechando el momento, para agarrar de costal, de piñata a la 4T.   

Es la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, junto con la DEA, la que presentó cargos contra Rocha Moya, otros 9 funcionarios de Sinaloa. Los acusa de conspirar con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa para traficar fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina a cambio de apoyo político, sobornos y protección institucional. Incluye robar urnas e intimidar candidatos en 2021 para que ganara el hoy gobernador con licencia. Eso es una acusación muy grave.

Antes de pedir licencia, Rocha Moya declaró que “este ataque no es únicamente a mi persona; sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos”; pero el impacto de la acusación de los Estados Unidos ha tenido más peso político, porque ha pegado a la credibilidad del partido que lo postuló y está salpicando, colocando a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en una encrucijada: si defiende a Rocha se pelea con Trump; si lo entrega, se fractura con el ala dura de Morena y AMLO.

La ofensiva de los EU, ya subió de tono, primero se llevó a los capos que ya se encontraban en prisiones mexicanas, después siguió presionando revocando visas a políticos, en su mayoría ligados a la 4T y ahora pasa a las acusaciones penales ante Cortes Federales de ese país. Nuestros vecinos no están jugando.

Los ataques son sistemáticos y estos continuarán, ya lo dijo entre líneas el embajador Ronald Johnson: “vienen medidas significativas contra corrupción” y que no descarta “cargos formales en tribunales federales contra funcionarios de México”; podríamos decir, que la grosería que Rocha Moya, le hizo a este diplomático cuando dijo estas palabras en Los Mochis, le está saliendo muy caro; el ahora gobernador con licencia, trató de sabotear el evento del embajador, según revelaron fuentes periodísticas.

Morena, tendrá que cerrar filas o deslindarse, en torno a Rocha Moya y esto me recuerda al pasado, cuando el PRI, quiso proteger a Tomas Yarrington Ruvalcaba, ex gobernador de Tamaulipas, quien pactó con la delincuencia organizada, amasó una escandalosa fortuna, por algún tiempo huyó, hasta que la Interpol lo detuvo en Italia. Este personaje pasó algunos años en una prisión gringa de alta seguridad. Hasta que lo deportaron a México, donde hoy también es prisionero.

La presidenta Sheinbaum, está pidiendo pruebas contundentes e irrefutables a los Estados Unidos: “si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo es político”; suponiendo sin conceder que Rocha Moya fuera inocente -nadie es culpable hasta que no se le demuestre lo contrario-, quien lo acusa debe presentar las pruebas; el imputado tiene derecho a defenderse y demostrar su inocencia.

Viceversa, si resulta culpable, Rocha Moya, se estaría convirtiendo en el “García Luna de la 4T”, en aquel cáncer que tanto criticó López Obrador y que pondría en riesgo a todas las figuras políticas de Morena en un efecto dominó; por eso al gobernador –con licencia- de Sinaloa, pretenden que sea la FGR quien lo investigue y lo lleve a la justicia en México.

Eso no lo va a ver con buenos ojos el gobierno de EU, sobre todo en estos momentos de negociación del T-MEC, hay que recordar que este Tratado va de la mano con la Seguridad y me refiero a la Seguridad Nacional de ambos países, ligada a una cooperación anti-narco con comercio y si a esto le sumamos, que las Agencias Federales de los EU, andan heridas por la muerte de dos de sus agentes de la CIA en Chihuahua, este asunto irá en aumento.

Sin duda, el gobierno de la presidenta Sheinbaum enfrenta una crisis binacional; porque si encubre a Rocha Moya, le dará a Trump la excusa perfecta para no negociar el T-MEC; pero si entrega al gobernador de su partido, prácticamente estaría rompiendo con AMLO; se trata de ganar tiempo, defender la soberanía y que sea la FGR la que analice los datos de prueba contra Rocha Moya.

EN CONTRAPARTIDA, ante los negros nubarrones que enfrenta el gobernador Rocha Moya, podríamos decir que estos son los probables escenarios para Morena:

El primer escenario, EU presenta pruebas y sostiene la solicitud de extradición; entonces la FGR ya con el expediente “gabacho” en mano, abriría carpeta de investigación y solicitaría orden de aprehensión; Rocha Moya a proceso, sin fuero, podría ser detenido en México; pero la ruptura de Sheinbaum con el obradorismo sería inevitable, al menos que ya esté tamaleado el asunto con AMLO.

Pero si Rocha Moya logra un amparo, podría andar tan libre, como lo anda Eugenio Hernández Flores, ex gobernador priista de Tamaulipas, quien tiene una ficha roja de Interpol vigente y sobre él pesa solicitud de extradición y tampoco ha sido entregado al gobierno de EU, se pitorrea de Donald Trump. Si Eugenio que fue candidato al senado por el Partido Verde, no lo han entregado, menos entregarán a Rocha.

El segundo escenario es que EU no tenga pruebas, entonces todo quedaría en un “chisme político”; Rocha Moya, regresaría muy mondo lirondo a la gubernatura victimizado, pues al no tener orden de aprehensión en México, nada le impide asumir la gubernatura y Morena tendría que fortalecer algunas narrativas para lavar su imagen de partido anti corrupción y la presidenta diría que defendió la soberanía. Este hecho quedaría encapsulado solo en Sinaloa.

El tercer escenario, comprende la posibilidad de que Rocha Moya no regrese a la gubernatura, su secretaria General de Gobierno, Yeraldine Bonilla, continuaría de gobernadora. Sheinbaum y Trump pactan, para que no se dé la extradición, pero Rocha queda inhabilitado y fuera del país, tal y como ocurre con Francisco Javier García Cabeza de Vaca, también ex gobernador de Tamaulipas, quien tiene solicitud de extradición por parte de México, sin embargo, él vive muy tranquilo en Texas, EU. Esa sería otra salida.

Aunque se podría dar un enroque, Rocha Moya por Cabeza de Vaca, “pero dando y dando; palomita volando”. Así de esa manera, se estaría controlando los daños, aunque Morena tendría que sacrificar una pieza de su tablero político para salvar al partido de un daño mayor. La presidenta quedaría en una posición “institucional” ante EU y leal ante AMLO y la oposición, sobre todo el PAN, se estaría mordiendo la lengua, pues Cabeza de Vaca, ya tiene orden de aprehensión vigente en México por varios delitos.

 

  1. D. En el ajedrez, “Jaque” significa que es la jugada previa a la derrota del rey, porque ya está indefenso, atrapado y derrotado; con esa sola pieza, solo los maestros más diestros podrían hacer que el juego quede tablas –no gana, pero tampoco pierde- eso es lo que debe buscar nuestra presidenta Sheinbaum, ella ya empezó a mover sus piezas, con la llegada de Ariadna Montiel, a la dirigencia nacional de Morena.

 

 

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